Septiembre en Chiapas

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martes, 27 de marzo de 2012

Rick Santorum: Precandidato del Partido Republicano. La Alternativa Conservadora






Santorum es el candidato por el que nadie apostaba. Hoy tiene en aprietos a Mitt Romney en las primarias republicanas.

Zoé Robledo


Los idiomas son dinámicos. No conocen de quietud. Requieren de nuevas palabras para designar cosas nuevas o viejas palabras para nuevos significados. Surgen neologismos que, algunas veces, proceden del mundo político, incluso del nombre de un político. Un referente mexicano tiene origen en los abusos del ejército constitucionalista de Venustiano Carranza y del ingenio popular: "carrancear", sinónimo de robar o asaltar bajo el amparo del poder. En palabras de Martín Luis Guzmán la voluntaria confusión entre lo propio y lo ajeno se convirtió en el rasgo más característico de un hecho político y se explicaba con esa palabra: "carrancear".
Otro neologismo de origen político, creado en 2003 en Estados Unidos, ha adquirido atención en el contexto de las elecciones primarias del Partido Republicano para elegir candidato a la Presidencia. Ese neologismo es la palabra "Santorum"; término que en "honor" al ex senador Rick Santorum se utiliza para describir un explícito concepto relacionado al sexo anal.

¿Cómo ocurrió eso? ¿Qué tuvo que pasar para que el apellido de un senador adquiriera tal significado? Vayamos al "origen, a 1958, cuando nació Richard John Santorum. Proveniente de una familia de origen italiano instalada en la clase media y el catolicismo, nació en Virginia pero creció en Pensilvania. Estudió Ciencia "Política en la Universidad Estatal de Pennsylvania y realizó estudios adicionales de Administración de Empresas y leyes en la Escuela de Derecho Dickinson.
Luego de litigar durante 4 años en una práctica privada, en 1990, con 32 años de edad, Santorum fue candidato y posteriormente congresista por el 18o. distrito de Pennsylvania. En el Congreso formó parte del llamado "Gang of Seven", un grupo de congresistas primerizos como él que encabezaron una cruzada anticorrupción. Reelecto en 1992, en 1993 Santorum se sumó a la minoría de congresistas republicanos que votaron en contra del Tratado de Libre Comercio con Canadá y México.
Joven promesa, a los 36 años llegó al Senado y se convirtió en un miembro de gran influencia de la mayoría republicana. Enfrentó al entonces presidente Bill Clinton en temas como la reforma al sistema de seguridad social. Con estilo franco y agresivo sostuvo debates con tótems legislativos como Ted Kennedy. En su segundo mandato fue nombrado presidente de la Conferencia Republicana, el número tres en el liderazgo parlamentario de su partido. Tuvo dos hitos legislativos: la Ley de Caridad, Recuperación, y Empoderamiento para incentivar donativos a organizaciones que atienden a grupos vulnerables. Y la aprobación del Acta de Prohibición del Aborto por Nacimiento Parcial, aprobada por Bush en 2003 a pesar de los dos vetos anteriores propinados por Clinton. Santorum se convirtió en una suerte de vocero de las causas del conservadurismo social: no al aborto, no a la eutanasia, moralidad sexual y creacionismo.
Y entonces llegó el 7 abril de 2003, fecha del acto que dio origen al neologismo Santorum: la entrevista que el senador otorgó a Associated Press, en la que hizo comentarios como: "no tengo problemas con la homosexualidad, tengo problemas con los actos homosexuales; como lo tengo con otros actos que considere que estén fuera de la tradición de las relaciones heterosexuales". Y no se detuvo ahí. Dijo que el derecho a la privacidad respecto a las prácticas sexuales no está estipulado constitucionalmente, que era viable regular las prácticas homosexuales y las comparó con prácticas como el adulterio, la poligamia, el abuso de menores, el incesto, la zoofilia y otras que "socavan los principios básicos de nuestra sociedad y la familia". Muchos confirmaron sus sospechas: Santorum era un homófobo.

El neologismo Santorum nació, entonces, como una acción colectiva de protesta. Dan Savage, un influyente activista por los derechos homosexuales y autor de la popular columna Savage Love, para expresar su indignación y que la ofensa no se olvidara, convocó a sus miles de lectores a un peculiar concurso: que le mandaran propuestas de definición para la palabra "Santorum" y, de esta forma, el apellido del senador adquirió un nuevo significado, relacionado con un acto o elemento sexual oprobioso. Y lo logró. Hoy, si uno busca la palabra Santorum en internet, el significado del neologismo es más popular que la página de la campaña del precandidato.
Intentó reelegirse al Senado en 2006 y perdió la elección por un margen de 18 por ciento. En los siguientes años se volvió un activo de la poderosa maquinaria de cabildeo conservador: director del programa de política exterior del Ethics and Public Policy Center y comentarista político en Fox News.
Ése es Rick Santorum, el candidato al que nadie apostaba nada y que hoy tiene en aprietos a Mitt Romney.
Al inicio de 2012 aparecía con 4 por ciento de las preferencias según el agregado de encuestas de realclearpolitics.com. Su estrategia fue concentrarse en un solo estado emblemático: Iowa. Y ganó. La victoria de Iowa le dio un impulso a su campaña, en medio de una contienda demasiado larga y demasiado aburrida. Santorum creció y el 7 de febrero cosechó tres victorias: Colorado, Minnesota y Missouri. Hoy, en la misma medición de RCP, Santorum se encuentra 5 puntos por debajo de Romney; incluso, durante dos semanas, del 13 y el 29 de febrero, fue el puntero de la contienda.
Romney ha recuperado su posición delantera, sin embargo Santorum sigue confiado y sostiene: "no soy la alternativa conservadora a Mitt Romney, soy la alternativa conservadora a Barack Obama".
Un escenario es que nadie llegue con la candidatura en la bolsa a la Convención Nacional Republicana, que se celebrará a finales de agosto en Tampa, Florida. Santorum no termina de convencer a un electorado que cree que su conservadurismo extremo lo hace menos competitivo frente a Obama. Y Romney no termina de convencer de ser lo suficientemente conservador para ser candidato del llamado "Viejo Gran Partido" .






Twitter: @zoerobledo

viernes, 24 de febrero de 2012

De Desplazados y Nuevas Leyes







Por Zoé Robledo

El primer gran desplazamiento de población del mundo occidental fue voluntario y de naturaleza salvadora. Treinta y dos generaciones antes de Cristo, Moisés encabezó el éxodo del pueblo judío hacia la Tierra Prometida. En este proceso, los judíos llevaron su fe, su cultura y sus pocas pertenencias hacia un espacio anunciado y, tras perderse 40 años en el desierto, llegaron, más o menos felizmente a su destino. También la historia de México se inicia con un desplazamiento: el de los habitantes de la tutelar Aztlán, que emigraron hacia el sur -en un siglo todavía no determinado- seguramente como resultado de problemas ambientales que impidieron ya la vida humana misma. Al consolidarse el imperio, éste fue, a su vez, un permanente promotor de desplazamientos de pueblos que se negaban a pagar los tributos inherentes a su condición de vencidos.
Nuestra historia, pues, se puede escribir con la historia de los desplazados. Hoy, milenios después, las mismas necesidades siguen incitando ese fenómeno social, sobre todo en territorios donde las condiciones culturales, la conformación geográfica, la diversidad y la multiculturalidad, integran elementos latentes de desencuentro y vulnerabilidad.
Las personas internamente desplazadas son quienes se han visto forzadas u obligadas a abandonar su lugar de residencia por motivos de conflictos sociales o de catástrofes naturales y que, a diferencia de los refugiados, no han cruzado una frontera internacional. Generalmente, al dejar atrás vivienda, patrimonio, raíces y cultura; ponen en riesgo la vigencia de sus derechos más elementales. Como problema mundial es, incluso, más grave que el de los refugiados, porque es mayor y ha recibido menos atención: Actualmente, hay 16.2 millones de refugiados, en tanto que a lo largo y ancho del planeta hay más de 27.5 millones de desplazados internos.
Chiapas ha vivido en las últimas décadas sucesos dolorosos y aleccionadores: expulsiones de familias por motivos religiosos; la erupción del volcán Chichonal en 1982; el movimiento zapatista en 1994; el impacto del huracán Stan en el 2005; y más recientemente el deslizamiento de tierra en la comunidad de Juan del Grijalva en el 2007, a los que podrían añadirse los grandes proyectos hidroeléctricos iniciados desde la década de los años 50. Todos estos hechos tienen causas y orígenes diversos pero presentan un denominador común: el desplazamiento interno de población.
Se trata de un asunto serio y que debe atenderse de manera correctiva y, sobre todo, con las prevenciones, en todos los sentidos, que sean necesarias. Por esa razón, se ha promulgado la Ley para la Prevención y Atención del Desplazamiento Interno en el estado de Chiapas. Se trata de un ordenamiento que define el fenómeno y dispone medidas tanto de atención a los chiapanecos que se vean obligados a cambiar de residencia y de prevención ante el mismo problema. El deseo es el de no tener poblaciones desplazadas, porque los cambios forzados de lugar de vida son verdaderos dramas que hieren no solamente a los que sufren el problema, sino también a los chiapanecos sensibles ante las tragedias humanas. Lo ideal es que el problema no exista, pero cuando se presente, es necesario afrontarlo con recursos consistentes.
La nueva ley tiene varios antecedentes. En ella se recoge la visión del Ejecutivo del estado en el sentido de que el asunto debía atenderse y, en ese orden, presentó una iniciativa sobre el tema. También se tomaron en cuenta las reflexiones de organizaciones sociales y académicas, así como del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Alto comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), recabadas en el "Curso-taller Internacional sobre Desplazamiento Interno" que se celebró en Palenque, Chiapas, en septiembre del 2011.
La ley en cuestión obedece también a las sugerencias de Helen Clark, administradora mundial del PNUD, en el Congreso de Chiapas señaló: "Las leyes a favor de las personas internamente desplazadas, representan la legislación más progresista del mundo".
Como ejes estratégicos, la ley plantea dimensionar permanentemente el fenómeno; conocer y prevenir las causas del desplazamiento interno; garantizar la atención humanitaria; mantener la vigencia de los derechos y generar programas especiales para atender a los desplazados.
En Chiapas, se han enfrentado distintos problemas generados por la pluralidad. Se han promovido diversas normativas que se relacionan con los derechos humanos y con una mayor equidad jurídica y social, para todos los chiapanecos. Si alguna mujer u hombre en Chiapas ve violados sus derechos, en realidad se viola el derecho de todos. Si a un sector le hace falta personalidad jurídica y social, la equidad no existe para muchos. Y si no existe para muchos, no existe para nadie. En esa tesitura, Chiapas está a la vanguardia en referencia a la agregación de ordenamientos jurídicos para una mejor y más justa convivencia. Con esta legislación para proteger la vida, el patrimonio y el conjunto cultural de los desplazados internos, se consigue un nuevo avance. Para valorarlo, se requiere la reflexión serena y la mayor objetividad posible. No es mucho pedir y, con ello, hay mucho que ganar.
El autor es diputado local por la Sierra Madre de Chiapas y autor de la ley en comento.